lunes, 30 de abril de 2012

CASERÍO DE PENELLA

Carmel Ferragud Domingo en su obra El Naixement d´una vila rural valenciana: Cocentaina 1245-1304 menciona a esta partida rural de Cocentaina señalando la existencia de una antigua alquería y de su todavía existente castillo.

"En 1271 la alquería fué entregada a Ponce Guillem de Vilafranca. Seis años después pasa a manos de Pere Alcons. Muerto éste, su mujer reclama su parte de la alquería a su cuñado y vende la mitad de la heredad. Al cabo de los años la propiedad pasa a manos de Bernat Colomer. En un momento indeterminado, pasa a manos de Pere Garces de Masones, o así se puede deducir del hecho de que Jaume II entre los años 1307-1308 le entregara un documento perdido durante la invasión granadina en el que se registraba la donación al de Vilafranca de las alquerías y sus territorios, pastos, bosques, hornos y molinos, heredades y posesiones que encontrasen, así como la facultad de construir el castillo sobre la peña".

En 1497 el Conde de Cocentaina D. Juan Ruiz de Corella consta como uno de sus propietarios. Por motivos económicos vende el castillo y la alquería, propiedades que recuperó poco después.

Tengo razones para creer que la antigua alquería se encontraba ubicada en lo que hoy es un conjunto de casonas llamadas el Caserío de Penella, y que he tenido oportunidad de visitar gracias a la intermediación de mi amigo Juan que me acompañó en esta visita.
El encargado de la finca espera nuestra llegada y nos atiende muy amablemente respondiendo a todas mis dudas.

Consta principalmente de un gran caserón y de cuatro viviendas incorporadas, propiedad hoy día de unos Señores de Alcoy.

Vista general de la finca

Llama poderosamente la atención la paz y la tranquilidad que se respira allí dentro. Los setos de los jardines están perfectamente cuidados. Hay gran cantidad de detalles; azulejos reflejando oficios antiguos, una imagen de la Virgen de los Desamparados, en un ambiente que nos transporta a tiempos pasados.

Flanqueando la multitud de caminos que cruzan la finca hay gran cantidad de estatuas y de fuentes al final de éstos.

Camino flanqueado por estatuas y fuente al fondo


Hay una cuadra para caballos reformada para otras faenas, y una planta circular que en el pasado fue una conejera.

Antigua cuadra y conejera








Esta finca tiene un espectacular salón que fue una antigua almazara con un aljibe en su interior. De hecho aún conserva parte de la maquinaria. La prensa funciona perfectamente según palabras del cuidador de la finca.







En la paredes hay colgadas herramientas y utensilios necesarios para ejecutar el trabajo que se realizaba aquí; recuerdos alcoyanos y una cabeza de ciervo disecada que no puede faltar en esta decoración.

El mobiliario es digno de ver. Muebles antiguos adornados con talla en madera que entonan a la perfección con las dependencias donde están ubicados.





Al noroeste de la finca se ve el castillo de Penella y en medio hay otro gran caserón, un depósito y un manantial. Se escucha el rumor del agua pero no es posible verlo por la gran cantidad de zarzas que se han acumulado a su alrededor.



Una vez terminada la visita, nos despedimos de nuestro anfitrión dándole las gracias y pasamos ya que estamos aquí, para hacer  una aproximación al castillo. Ferragud en su libro dice que Pere Garcés de Masones, propietario de la alquería, manifestaba en su testamento el 22 de Octubre de 1303 ser enterrado en la capilla dedicada a Sant Jordi en el castillo de Penella.

Castillo de Penella

Del castillo vamos ahora a visitar la ermita y la fuente de agua de la partida llamada La Font de la Penella, situada al norte de la venta Nadal, en sus proximidades..
La fuente tiene dos caños y tiene la particularidad de que nunca se ha secado. Justo al lado hay un lavadero cubierto y a escasos metros una balsa.
Fué visitada en el siglo XVI por D. Tomás de Villanueva, arzobispo de Valencia en un viaje pastoral.

Desde épocas remotísimas había formada una comunidad de regantes aquí. Partían dos acequias para el riego  en los terrenos del Mas de Sister. Actualmente prácticamente no queda nada.

Fuente y lavadero
Font de la Penella

Lavadero



Balsa

A escasos metros de la fuente, al suroeste, se encuentra la ermita de Santo Tomás de Villanueva de Penella. A la entrada del camino hay una gran cruz y un pequeño via crucis que pide a gritos una rehabilitación.



Ermita de Penella


Agradecimientos:

- Juan. N    que realizó las gestiones que hicieron posible la visita a este lugar.
- Cuidador de la finca por su amabilidad y sus explicaciones.

Fuentes consultadas

El naixement d´una vila rural valenciana: Cocentaina 1245-1304  (Carmel Ferragud Domingo)

martes, 24 de abril de 2012

EL CAMINO DEL AGUA - BENILLOBA

Ruta Realizada el 21/04/2012


Pascual Madoz en su Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de España en la descripción que hace de la población de Benilloba señala:

"... La parte destinada a cultivo es bastante fértil, y comprende tierras de las tres calidades en secano y regadío:  este lo proporcionan dos acequias y un canal que conducen las aguas del mencionado r. Alcoy, sobre el cual hay dos puentes de piedra de uno y dos arcos, sirviendo también dichas aguas para dar impulso a 4 molinos harineros y a un batán.... Antes de la estinción de los señ. correspondía el de esta v. al conde de Villa-Gigedo, quién percibia la octaba parte de frutos."


Sirvan estas notas como introducción de esta ruta a través del cauce del Rio Penáguila (siempre que se pueda), a su paso por Benilloba, pasando por la ubicación de estos antiguos molinos y siguiendo el trazado de la casi inexistente ya, red hidráulica.

Para comenzar, nos dirigimos por la carretera que une Benilloba con Benasau, y unos metros antes de llegar al cruce de Gorga, giramos a la derecha por una pequeña carretera que va a morir al río.
El río baja con bastante agua. Justo al otro lado se ve el Molí harinero de Raimundo. "El Tio Ramón" fué a mediados de los años 50 el último molinero. El agua para moverlo se recogía de un azud situado a más de 1 Km aguas arriba, y era conducida por una acequia, a veces alcavonada a través de algunas lomas, para pasar a través de un espléndido acueducto salvando el Barranco de la Torre sena, y dirigirse a la balsa, donde el agua se precipitaba en el pozo para hacer funcionar la maquinaria.

Este lugar entra dentro de los límites de Penáguila, pero he decidido saltarme los lindes para poder ver éste molino harinero, el mejor conservado de todo el trayecto, y como no, el acueducto.

Acueducto de la Torre Sena


El acueducto se encuentra unos metros arriba, a la izquierda del rio. La acequia que parte del acueducto hasta el molino se encuentra tapada por los desprendimientos de tierra de la loma sobre la que va apoyada. La balsa del molino esta casi tapada por la maleza. Se ve perfectamente la entrada al pozo y un desaiguador a la derecha.
El agua sobrante salía por el cacau para ir a parar a la Sequia del Rec de l´Ombría.

Pozo y desaiguador a la derecha
Molí Raimundo

Desde aquí seguimos el cauce del Penáguila o Frainós aguas abajo. Pasamos por una pequeña balsa con agua, que es la Basseta de Sala. Pronto se comprueba que no es fácil seguir con el itinerario porque la vegetación lo impide; en su lugar hay que ir arriba y abajo y buscar las pequeñas sendas que hay marcadas sobre el sembrado de hojas secas de los chopos.

En el punto en que coinciden el paso del río, el Assegador de L´alt de la Lloma que desciende por el sureste, y el Barranc de Cuixot o dels Amagats, podemos ver salvando éste último, el Acueducto de Cuixot.

Acueducto de Cuixot (año 1794)

El agua que en su día circulaba por el acueducto era recogida por un azud en las proximidades del Molí Raimundo, (que yo no he podido apreciar), encauzada por una acequia y en tramos también alcavonada. Esta agua era la misma que la del Rec de L´Ombría, y se dirigía al Molí Vell que visitaremos mas tarde.

Siguiendo el curso del rio, a unos 200 metros se hace imposible seguir impedidos por la maleza. Nos obliga a volver atrás y continuar por el camino que asciende dirigiéndose hacia el noroeste. Cuando el camino gira a la derecha, seguimos por una senda a la izquierda  que pasa tras la gasolinera del pueblo. Aquí desemboca el Barranc de Petrosa donde hay una fuente del mismo nombre entre la carretera y el barranco.

Por la carretera principal continuamos unos metros en dirección al pueblo. Al pie de la gasolinera en plena cuesta se encuentran los restos del Acueducto de La Canaleta. Llevaba agua de un brazal de la Sequia de La Solana salvando el Barranco de Petrosa.



Bajamos de nuevo por un estrecho camino donde una señal indica la situación del lavadero. Está restaurado, pero seco e inutilizado, y al parecer un poco olvidado.



Atravesamos el Camí del Dubots, que es el antiguo camino de Benilloba a Benifallim. Allí a escasos metros de un gran chopo al margen izquierdo del río, está la Font del Retor. Una fuente con un pequeño alcavón olvidada, esperando a que la maleza la tape y la oculte. Este lugar en el pasado era lugar de recreo de las personas del pueblo.

Font del Retor

Aquí en las proximidades se encontraba el desaparecido Molí del Barranquet de Monllor. Este molino, harinero en sus orígenes, dejó de serlo en la primera década del siglo XX, para convertirse en molino papelero con 20 años de actividad más. En 1930 el molino fue abandonado. Este artefacto también recibía el agua de la Sequia del Rec de L´ombría.

Nos dirigimos de nuevo al Camí dels Dubots y volver a la carretera principal que cruza Benilloba, para dirigirnos a la entrada del municipio y asomarnos al puente donde la carretera cruza del río. Allí vemos lo que queda del Molí Vell. Igual que los anteriores, el agua utilizada para hacerlo mover era la misma del Rec de L´ombría.
Desde las ruinas, aún puede verse la acequia, prácticamente tapada por la vegetación, que se dirige al pozo del molino que es perfectamente visible.

Cup o pozo del molino
Pozo del Molí Vell

De nuevo se hace poco menos que imposible continuar siguiendo el cauce del Penáguila, y debemos dirigirnos al pueblo; girar a la izquierda por la Avda de Alcoy, seguir más adelante por la calle de Cocentaina, y seguir la señal que indica Molí del Salt, y parte más interesante de todo el trayecto.

Es una carretera que nos lleva de nuevo al río. En el punto donde lo cruza está la Font de la Teulería y el acueducto del mismo nombre.

Font de la Teulería



Acueducto de la Teulería

Aquí entramos en un área recreativa aproximándonos al Molí de Les Penyes del Salt. El molino o lo que queda de él, está colgado de las peñas que lo sustentan. El agua para hacerlo funcionar se recogía por un azud situado a poco más de un kilómetro y pasaba por un alcavón hasta la balsa del molino y desde aquí mediante otro pequeño minado hasta el pozo.
En la actualidad, unos metros antes del molino hay un dique, y desde aquí el río fluye por un desfiladero espectacular hasta el salto de agua del molino que veremos después.

Dique del molino
Molí de Les Penyes del Salt
Alcavón o conducción de aguas hacia el molino

Con cuidado y situados encima de las ruinas del edificio se puede ver el pozo, la entrada y la bocamina de la conducción de aguas.
Pero lo que más llama la atención es el paisaje a nuestro alrededor, llamando poderosamente la atención el puente sobre el rio aguas abajo, y camino ya, del espectacular Molí del Salt.

Puente sobre el rio Penáguila aguas arriba

Desde el dique, el río transcurre por un estrecho desfiladero para acabar precipitándose en una cascada. 100 metros antes del salto, el agua era desviada por un alcavón excavado en la roca en el margen izquierdo, para continuar en una acequia con un desaguador, hasta el pozo del molino.
Desde el pozo, parte hacia la izquierda una acequia destinada al riego, y desde la cascada pero al otro lado del río, se observa escavada en la roca otra acequia con el mismo fin.

Desfiladero, próximo al salto donde se puede observar el alcavón y la acequia
Molí del Salt

Se puede acceder fácilmente a la acequia que suministraba agua al molino por la parte trasera de éste, e internarse en el alcavón bien agachados.

Alcavón situado al lado del desfiladero

Alcavón
acequia y desaiguador

Como se observa en la foto, el molino está en un estado lamentable. Aún conserva la turbina y la dinamo en el interior del edificio; como visible es la cacau de grandes proporciones a consecuencia de la instalación de la central eléctrica.
El molino fue construido en la década de 1760-70 como molino harinero. Después de numerosos propietarios y arriendos, el 15 de Junio de 1899 Luis Orta Monparler compra, en nombre de la sociedad "La Eléctrica de Benilloba", el molino para suministrar a este municipio de corriente eléctrica.

El 1 de Enero de 1900 D. José Cort Merita redacta un "Proyecto de reforma de la presa del Molino del Salt" para la producción de energía eléctrica "que se suministrará para luz y fuerza a la villa de Benilloba y mas tarde si así conviniese a sus intereses, a Milleneta, Penáguila y Alcolecha".

La Correspondencia de Alicante de 30 de Agosto de 1900 señala que:

"La jefatura de obras públicas de la provincia, otorga la concesión solicitada por D. José Cort Mérita, director de la Sociedad Anónima  titulada La Eléctrica de Benilloba domiciliada en Alcoy, para construir una nueva presa que sustituya la del molino denominado El Salt, sito en el término municipal de Benilloba, y aprovechar las aguas del río Penáguila como fuerza motriz en la producción de fluido eléctrico".

Este paraje del Salt es magnífico, y es penoso que lo poco que queda del edificio del molino acabe por derrumbarse completamente.
El profesor Gil Olcina en la presentación del "Inventario del patrimonio hidraulico de la provincia de Alicante" dijo, refiriéndose a este monumento y a otros que, "son unas catedrales hidráulicas y me extraña que no sean declaradas Patrimonio de la Humanidad"


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En este punto final de la ruta y después de haber intentado seguir el camino del agua, usada tiempo atrás para mover máquinas y para el riego, suficiente parece ser, para estos menesteres, la carencia de ésta para abastecimiento humano ha sido alarmante en la historia de Benilloba, ya que hasta los años 80 del siglo XX no se le dio una solución definitiva.

Durante el siglo XIX la gente acudía a pozos y manantiales  transportando cántaros a lomos de caballerías. A mediados de ese siglo había una fuente llamada la Font Nova en la partida de Petrosa. "Imagino que aquella Font Nova es la misma que la actual Font Petrosa". Desde aquí se canalizó el agua hasta el huerto de D. Francisco Barrachina, hoy Plaza de la Fuente, y en una pared de la C/ Mayor se instaló la fuente. La canalización duró 50 años.

acequia y desaiguador

D. José Canalejas Mendez, durante un viaje que hizo al municipio, prometió una ayuda para recontruir la conducción desde la fuente hasta el pueblo, cosa que se hizo en 1891 con la instalación de la Fuente del Progreso, año 1896.

Fuente del Progreso (foto Historia de Benilloba)

Durante el siglo XX el caudal debería ser insuficiente; el pueblo de Benilloba siguió buscando agua, auxiliada en ocasiones por el vecino pueblo de Penáguila que no carecía de ella.

El 29 de Octubre de 1979 se produjo una sorprendente llamada telefónica de D. Manuel Torres Llopis, vecino de Benichembla, al entonces alcalde ofreciendo la solución a la carestía de agua que tenía el pueblo.
Después de esta conversación  el Sr Torres indicaba en un punto exacto del Barranco de Penelles, lo que es el Mas de Ferrer, para hacer la cata.
Y así fué; El municipio después de consultar con el Instituto Geológico y Minero de España empezó la perforación, y el 8 de Enero de 1980 a las 17:00 hras, a 62 metros de profundidad brotó agua más que suficiente.
Los días 1 y 2 de Febrero de ese año, se improvisó una gran fiesta en lugar de la extracción, se bendijo el agua, amenizado por la Filarmónica Benillomense. En los días sucesivos hubo pasacalles y desfiles de Moros y Cristianos para celebrar el tan esperado acontecimiento.

Desde aquí se realizó una conducción hasta Benilloba, inagurada el 2 de Agosto de 1981.


Inaguración (foto. Historia de Benilloba)





martes, 10 de abril de 2012

FUENTES Y MASIAS DE BENIMANTELL

Esta ruta coincide en algunos puntos con mi anterior recorrido que titulé L´Arc - Sirventa - El Morer. En esta ocasión se trata de conocer las Masías y las fuentes de agua que se encuentran al sur del término municipal de Benimantell, lindando con Sella y Finestrat
Muchas de estas Masías estuvieron habitadas por vecinos de Sella y sus antepasados, por proximidad, ya que se encuentran más cerca de esta localidad que de Benimantell.
He tenido ocasión de poder hablar con muchas personas que a lo largo de su infancia y juventud e incluso hoy en día, han vivido o han pasado grandes temporadas en estas fincas.
Muchas de éstas construcciones se encuentran en ruinas, otras han sufrido modificaciones a lo largo del tiempo y ya en nada se parecen a su modelo original, y algunas de ellas se encuentran en un estado aceptable de conservación.

Unos metros antes de llegar al Refugio de L´Arc, comienza el término municipal de Benimantell. Justo al lado del refugio, frecuentado todo el año por escaladores, está la Font de L´Arc comentada en otro artículo de este blog
Siguiendo por el camino de Benimantell, o PR-CV 9: unos metros adelante a nuestra izquierda, en lo alto, aparece el Mas de Mira y un pequeño caserío denominado Les Cases de L´Arc de Canonge. Es un pequeño conjunto de casas, alguna de ellas remodelada y habitada. En el pasado este caserío tenía un nacimiento de agua y un abrevadero al lado de las viviendas. De aquí parte un camino hacia el barranco donde está situada la Font del Cirer.

 Cases de L´Arc

Font del Cirer

Esta fuente vierte el agua en una pequeña pileta. El nacimiento esta un poco mas arriba y sale a través de una pequeña canalización subterránea. Justo al lado de la fuente se ven restos de una acequia antigua que es imposible seguir aguas arriba porque la maleza lo impide.
Continuamos por el otro lado del cauce y seguimos por el camino que nos lleva al Este. Seguimos siempre en la misma dirección ignorando las sendas y caminos que salen por los lados, dejando una vieja cabaña de cazadores a la derecha. 
Pronto el camino se convierte en un sendero. En la próxima intersección sale un camino a la izquierda que nos lleva a la Casa Naruna, y si continuamos recto llegamos al siguiente manantial. Se trata del alcavón y la balsa con lavadero del Mas de La Bodega.

                         


En el Noreste de la finca, al lado de unos cuidados bancales se encuentra la fuente del Mas de Les Muletes. Es una balsa que se alimentaba de una pequeña mina de agua y que daba servicio a un abrevadero.


Balsa y alcavón

Tapadas por la maleza se pueden observar restos de antiguas acequias por el margen del río y un pequeño acueducto semioculto.
El Mas de Les Muletes fué en el pasado un punto importante de reunión de las gentes que vivían en los vecinos Masos de L´Arc de Canonge, de Cantacucos y del Penyó Prim.
Durante muchos años, y aún hoy en día se celebra una pequeña procesión desde este lugar según me comentan antiguos moradores de éste lugar.
Pese a que estas Masías no están ocupadas durante todo el año, los campos que las circundan están esmeradamente cuidados. Mantenimiento que lleva un vecino de Sella.

 Mas La Bodega

Mas Les Muletes

Seguimos ahora por el camino de Benimantell en dirección al  Penyo Roc. Nos encontramos a la derecha del camino con Las Cases D´Isidor. Reacondicionada en algunas partes y en muy mal estado en las restantes.

Cases D´Isidor

A 500 metros hay un cruce de caminos; el que asciende nos lleva a Benimantell pasando por el Pas de Comptador, asi que, nosotros seguimos por el de la derecha hasta llegar al Mas de Cantacucos.
En los alrededores del caserón el aspecto es lamentable y bochornoso. Está lleno de basura, de hierros y colchones tirados por el terreno; nada que ver con el impecable aspecto que ofrecía el campo hasta aquí y del que veremos después.
El Mas parece que ha sufrido constantes remodelaciones a través del tiempo, sin ningún gusto.
En resumen, nada de lo que se ve, se parece a lo que fué.

Esta Masía sí contaba con un manantial propio de agua que nacía de un alcavón, conducida por una acequia hacia una balsa. Aún continúa saliendo agua.


 Mas de Cantacucos

Nacimiento de agua en Cantacucos

Continuamos por la vertiente norte del Carrascal ignorando el camino que sale a la izquierda. Se nota que la via por la que andamos no tiene apenas tránsito. Esta acaba cuando llegamos a las dos Masías del Penyó Prim. Una es la que aparece enfrente nuestra al finalizar el camino en estado ruinoso; la siguiente se encuentra unos metros al oeste a un nivel mas bajo también en ruinas, aunque conserva parte de la casa todavía en pie.
He tenido la oportunidad de hablar con un señor que vivió aquí más de 40 años junto con su familia. En sus buenos tiempos ésta finca tenía más de "150 ovejas, dos machos y una mula".
Me comenta como en invierno, había días enteros en que no podían salir de la finca cuando nevaba demasiado. Relata con claridad como era la vida entonces; el trasiego de personas y carromatos; las idas y venidas a la fuentes para llenar cántaros de agua sobre del lomo de un caballo... en fin, muy interesante.
En la actualidad este lugar pertenece a una familia de Madrid.

Aquí se nota que la mano del hombre no ha hecho mella. A nuestro alrededor todo son flores y plantas olorosas, y el paisaje es majestuoso desde esta altura.


Masías del Penyó Prim

No podía faltarle una fuente. Detrás de la primera Masía nace una empedrada senda que nos lleva al sur en sentido ascendente. En el camino encontramos la Font del Penyó Prim.
El agua se cae primero sobre una alberca; a la izquierda semioculto por un carrizo, hay un abrevadero y a la derecha una balsa con un lavadero.
Esta fuente abastecia de agua para beber, para el ganado y para el riego de las Masías situadas mas abajo.


Fuente y abrevadero del Penyó Prim

Se continua por la senda que atraviesa antiguos campos de cultivos. Pasamos al lado de unas ruinas hasta enlazar con el sendero que une el Penyó Roc con la partida de Sirventa.
Estos terrenos pertenecieron en el pasado a la Casa de Alba.
El sendero tiene una inclinación ascendente y el paisaje sigue siendo impresionante. Llega un momento en que empezamos a descender por la senda que parece recortada justo a la anchura de una persona.
Casi al final hay unas señales indicadoras escritas en una piedra señalizando El Goleró por un lado y Sirventa por otro.
Hacia este lugar me dirijo.
Antiguamente y según una persona que conoce bien la zona dice que habían dos casonas; Sirventa de Dalt y Sirventa de Baix. En ésta última hay un nacimiento de agua en forma de alcavón y unas balsas.
En la actualidad este lugar lo compone un pequeño caserío y las Masías como tales han desaparecido, pero no la fuente.
A los actuales propietarios les manifiesto mi interés por conocerla y me ceden el paso. Se trata de un alcavón no demasiado profundo que en la actualidad no mana agua salvo en época de lluvias. Estos vecinos dicen que han excavado un poco en la roca para ver si encontraban otra veta de agua, sin conseguirlo. Un poco más abajo del manantial está la antigua balsa hoy restaurada.

Alcavón de Sirventa

Vuelvo por la misma senda para bajar por el Goleró, que divide la partida de Sirventa y la del Morer.


En otro tiempo habían excavadas unas escaleras que ascendían o descendían, según se mire, en zig zag. Una vez abajo continuamos por la derecha, por la senda que nos lleva a las Casas del Goleró.
La senda pasa por la misma vivienda. El dueño me invita a entrar y me explica que vive buena parte del año allí con su familia gozando de unas vistas espectaculares. Tiene un pequeño huerto plantado de hortalizas. Tiene también una pequeña piscina excavada en la roca.
El agua viene de la Font del Morer que visitaremos más tarde, entubada en una tubería de pvc que viene apoyada en una acequia original y que en el pasado abastecía al Mas del Goleró a las Casas del Goleró a la partida de Secretari, hasta el Mas Moelem.
Me despido de este señor, que muy amablemente me ofrece agua para el camino para dirigirme al Mas del Goleró.
A partir de aquí la senda se convierte en camino y avanza en sentido descendente hasta llegar al PR-CV 12, pasando antes por unos acantilados a nuestra izquierda con una vegetación exuberante.


Al final hay una verja que siempre está abierta; tomamos el camino hacia la izquierda en dirección a Finestrat, hasta encontrarnos de nuevo con unas señales. Cogemos el camino que va hacia el este y a escasos metros sale a nuestra izquierda un camino jalonado por cipreses que nos dirige al Mas del Goleró.
El caserón está en buen estado relativamente. En la parte trasera de la casa hay una pequeña balsa realizada no hace mucho sobre otra mucho más antigua y casi invisible. Todavía puede verse los restos de un lavadero.
El agua como comentó el vecino anterior viene desde la Font del Morer.

Mas El Goleró

Balsa sobre otra más antigua. El antiguo lavadero todavía visible en primer plano

Volviendo sobre nuestros pasos volvemos al camino principal y continuamos hacia arriba; pronto sale una senda a la derecha  que nos conduce a la Font del Morer.
Se trata de una fuente de tres caños y una alberca donde el agua viene guiada desde la parte de arriba mediante una acequia desde está el nacimiento, al pie de una imponente peña.
Aquí se observa como anotaba el señor de antes, restos de la antigua canalización para dar servicio a las partidas cercanas. Al inicio del camino se puede ver casi tapada por la maleza una balsa antiquísima, posiblemente para recoger agua de este manantial.

Font del Morer

vista general del paisaje

peña en El Morer

De vuelta al camino principal y siguiendo hacia arriba ya son evidentes por las señales, de que nos encontramos en terrenos de la Comunidad Budista ubicada aquí. En un camino que sale a la izquierda se encuentra "lo que queda" del antiguo Mas del Morer. Poco queda de él.


 Mas El Morer

Volvemos por donde hemos venido y nos dirigimos de nuevo al PR-CV 12 y seguimos dirección Sella hacia el Oeste. Avanzamos cómodamente por un camino paralelo al profundo Barranco de Xarquer, descendiendo; giramos dos amplias curvas a derecha e izquierda bordeando campos de cultivo por cuyas vertientes corre la antigua acequia del Morer. Estamos en la Partida de Secretari. Aquí habián dos Masías; una que está a la izquierda del camino, reformada por lo menos en las paredes exteriores con una pequeña balsa; y la otra Masía de mayores dimensiones pero en estado completamente ruinoso al lado derecho del camino. En ésta ultima se observa en su parte delantera restos de un lavadero en la misma acequia antes mencionada.

 Mas de Secretari

 Mas de Secretari

 lavadero frente al Mas de Secretari

Y éste es la última Masía que presento en éste artículo. Continuando por el camino hacia Sella pasamos por la Partida de Moelem; en la parte sur del Alt de Tafarmaig se encuentran las dos  Masías que componen Les Cases de Muelem. El recinto está vallado y no se puede acceder. Moelem es un topónimo de origen árabe que procede del mote "muàlim" que significa Maestro. Desde aquí descendemos pasando primero por la zona de escaladores hasta llegar a la Font de L´Arc, punto de inicio de este recorrido. A mi parecer el artículo queda incompleto porque habría que incluir aquí el Más La Carrasca desarrollado en otro artículo de este blog, y el Mas de Sacarest. Pero eso es todo.

Agradecimientos por sus aclaraciones:

Pepito: Vecino de Sella por sus aclaraciones sobre el Morer
Vicente: Vecino de Sella por sus explicaciones sobre el Mas Les Muletes, Sirventa y "Gran conocedor de todo"
Sra Fina: Por sus explicaciones sobre el Mas Les Muletes
Sr Delfin: Por sus explicaciones sobre el Penyó Prim
Uriel y Lourdes: Vecinos de Sirventa, por facilitarme el acceso al manantial y contarme curiosidades de la zona
Jack: Vecino del Morer y tan buen trato me dió.