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sábado, 31 de mayo de 2014

HONDO DE PIQUERES

Actualmente y desde mucho tiempo atrás el Hondo de Piqueres y los terrenos aledaños han sido utilizados como escombreras y lugar de ocultamiento para la realización de actos vandálicos. Por todos es sabido que en las lagunas, originadas por los trabajos mineros en el pasado, se han encontrado desde coches hasta armas hundidas en el fondo. Sirva como ejemplo la noticia del diario ABC en el siguiente enlace:
armas y vehículos robados

Todo el recinto se encuentra completamente abandonado. Desde cualquier punto se pueden observar colinas artificiales de escombros; el suelo carbonizado, fruto de la quema de cables para extraer el cobre y desperdicios de algunos domingueros.
Es un terreno yermo y baldío donde la sensación de aridez se incrementa como consecuencia de la sequía de este año. Dos detalles aportan algo de vida, sobre todo vegetal al entorno: las lagunas y el canal de riegos de levante.
Hay que señalar también que gracias al taponamiento de los caminos por los que se podía acceder a las antiguas canteras y charcas, con montículos de tierra impidiendo el acceso a vehículos, ha mejorado notablemente el entorno, quedando a expensas del controvertido "Plan Rabasa".

Las aguas del Hondo de Piqueres

No siempre fue así. Este lugar siempre ha estado muy vinculado con el agua, por lo menos desde la segunda mitad del siglo XIX. Numerosos fueron los pleitos entre la Municipalidad, deseosa de garantizar el agua del Manantial de Casablanca y los dueños de los pozos abiertos por toda la zona, cuyos alumbramientos ponían en peligro la subsistencia de aquella.
Aquí se construyó el larguísimo acueducto subterráneo diseñado por los Arquitectos Francisco Morell y Gomez y Jorge Porrúa Moreno, cuyo trazado llegaba hasta las proximidades del Barranco de las Ovejas; atravesaba terrenos de la arruinada Finca "Lo de Bueno" y pasaba por el centro de la propiedad de "Tejas Cobert".
Se construyó también una balsa para abastecer de aguas de regadío al Huerto de Valladolid y dotar a la población de aguas de "dudosa potabilidad".
Este fue un proyecto polémico ya que con su ejecución los caudales aflorados de Casablanca decrecieron alarmantemente, no teniendo mas remedio el Ayuntamiento que aceptar una oferta por parte de la Compañía que no garantizaba unos caudales suficientes para las necesidades de la población.

Por aquí pasa la conducción del Taibilla y el canal de Riegos de Levante; en el pasado circulaba la cañería de aguas procedentes de La Alcoraya y la acequia que conducía las aguas del Nacimiento del Toll.
En la rotonda de la autovía existen los restos de la casa y los corrales del Hondo Bueno. Aún se conserva el aljibe y la balsa (hoy depósito de desperdicios), donde en el pasado había ubicada una noria. Hacia el Este existe una balsa y un pozo. Hasta no hace mucho, todavía conservaba el motor y las tuberías de hierro (hoy desaparecidas y el resto del conjunto expoliado).

Finca Lo Bueno



Motor (foto tomada en Marzo 2011)
Aljibe
Balsa Finca Lo Bueno

Continuando por el camino hacia el Oeste circula una acequia que va apoyada en un muro de piedra en dirección a un aljibe oculto. Y a la izquierda restos de bancales perfectamente alineados parapetados con muros de piedra en seco.
En la elevación de la izquierda hay un transformador y un aljibe. Al otro lado la laguna grande.

Muro de piedra en seco
Acequia en dirección al aljibe
Aljibe con un animal en su interior


El cementerio esta construido en la Finca El Toll . Entre éste y las vías del ferrocarril circulaba la acequia del nacimiento de aguas del Barranco de las Ovejas (nacimiento de El Toll). Hacia el Oeste existía la Finca Lo Roca (hoy derruida). Al Norte de ella se encuentra una balsa con un lavadero rodeada de maleza, y en la misma orientación, la Finca Piqueres o Les Voltes.
Una señora que vive en la citada Finca comenta con nostalgia de la existencia en el pasado de grandes campos de cultivo, destacando las vides y las hortalizas, regadas con agua de las lagunas.

Balsa y lavadero de la finca Lo Roca. Al fondo Casa y huerto de Piqueres

En torno de alguna de estas charcas todavía permanecen en pie las casetas donde iban ubicados los aparatos de elevación, transformadores, alcavones y acequias para conducir el agua.





Continuando por el camino de La Alcoraya existen, a la izquierda, dos pequeñas albercas y al fondo la Finca Casa Blanca con una balsa a su espalda. Situada al Oeste estaba la Torreta (hoy en terreno urbanizado).

Finca Casa Blanca

Y finalmente situados encima de cualquier elevación se puede observar la cresta verde del Canal de Alicante pasando justo al lado de la Finca Piqueres y la Finca Rabasa para adentrarse en el núcleo urbano. 

Canteras de arcilla

Cartel de peligro (hoy desaparecido)(foto Marzo 2011)

Sin duda lo que mas llama la atención de este rincón son los restos de las antiguas excavaciones mineras de arcilla; trabajos que se remontan a comienzos del siglo XIX.
Es inevitable recurrir a las impresiones de Daniel Jiménez de Cisneros:

"De muy antigua se han abierto profundos socavones para extraer arcilla, cortando primero el loess hasta encontrar las capas de material arcilloso, de tinte gris verdoso en casi todos ellos. Estas arcillas, muy fuertes, sufren una primera preparación en el fondo de las excavaciones, arrancándolas a pico y con azadón, volteándolas para que sufran la acción del aire y después desterronando con pequeños mazos, para cargarlas en carros que las conducen a las fábricas de cerámica...
... De estas tierras salen las tejas y ladrillos que se emplean en una gran parte de la provincia y aún se exportan a las provincias vecinas".

El 31 de Marzo de 1857 D. Vicente Seguí y D. Vicente Botella y Jover, de oficio alfareros, solicitan el establecimiento de 11 tahúllas de tierra inculta de arcilla el primero y 4 jornales de tierra el segundo, en la Partida de El Toll, para la elaboración de ladrillos.
El 6 de Mayo de ese año el Baile local del Real Patrimonio accede a lo solicitado por ambos.

En la zona que nos ocupa estaban establecidas la cantera "La Peña", "Lo Bueno", "Fondo Piqueres" "El Toll", "Barranco de las Ovejas" y ya a mitad del siglo XX la cantera "Maria Teresa" como así se refleja en la Estadística Minera de la segunda década del siglo pasado.
Como explotadores de las minas figuraban las cerámicas de los "Sres Vidal y Ferrer", "Sres Esteve y Oriente", "Julián Catuellas", "Cerámica Los Angeles" (actual Barrio de La Cerámica),"Ramon Borja", "D. Isidoro Campos", "Vicente March", "Cerámica San José" (Avda Novelda) "Cerámica El Sol" (entre Princesa Mercedes y Ausó y Monzó)....

Anuncio año 1917


Canteras y formación de lagunas

En el mencionado informe de 1928 indica que en Alicante había 17 establecimientos de fabricación de tejas y ladrillos que producían 67.864 toneladas, siendo la mayor la Cerámica Alicantina con 12.000 toneladas.
Todas las fábricas empleaban a "602 obreros, 24 máquinas de vapor, eléctricas y de explosión y 21 hornos, nueve intermitentes, 12 continuos Hausman y 3 continuos Simons transformando 87.750 toneladas de arcilla."

Por su importancia se podrían destacar las factorías de los "Hijos de Jaime Ferrer y Cia" (Cerámica Alicantina) y la de los "Sres Ramón Borja".



La Cerámica Alicantina se fundó en Febrero de 1888, dotada de unas instalaciones y con una calidad en su producto final que la situaba a la cabeza en su sector. Estaba situada en San Vicente del Raspeig (actual Colegio Mayor Universitario) y ocupaba una superficie de 26.000 metros cuadrados, fabricando tejas planas, ladrillos huecos y refractarios, tubos, baldosas, baldosines, azulejos y toda clase de artículos de arcilla cocida para la construcción.
En 1919 la Cerámica Alicantina junto con la fusión de la Cerámica San José, Cerámica el Sol, Los Angeles y La Lucentina formaría parte de la "Unión Cerámica Alicantina" cuyo consejo de Administración lo formarían D. Aniceto Aznar, D. Prudencio de la Viña, D. Antonio Ferrer y D. Isidoro Campos.




En 1899 fue fundada la actividad industrial de tejas cerámicas de mano de D. Francisco Ramón Borja Gadea. Posteriormente la empresa se expandiría llegando a ser propietaria de varias fábricas en la ciudad.



Francisco Ramón Borja

La formación de las lagunas de Rabasa es fruto de los trabajos mineros realizados en la zona durante el siglo XX. En este lugar el nivel freático del agua se encuentra cerca de la superficie como ya se comprobó en la segunda mitad del XIX a raíz de las excavaciones en busca de aguas potables comentada mas arriba (de las que aún quedan vestigios).
Las empresas canteras allí establecidas lograban mantener el nivel del agua a un nivel mínimo mediante artefactos para la realización de las faenas.
El 22 de Octubre de 1943 D. Francisco Ramón Borja, domiciliado en la Plaza de España, nº 5, emite una instancia solicitando la instalación de un "equipo moto-bomba compuesto de motor de explosión marca Opel número 28373 de 15 HP y bomba centrífuga acoplada de 4 pulgadas, montado todo el grupo sobre plataforma movible, para proceder al desagüe de aguas depositadas por lluvias y filtraciones en sus canteras de arcilla denominadas La Peña, situadas en el Paraje denominado El Toll, al objeto de poder continuar los trabajos de explotación que se vienen ejecutando en dichas canteras".

Tras los informes favorables del Ingeniero Municipal y de la Comisión de Fomento, se acordó acceder a lo solicitado por el Sr Ramón Borja en sesión de 11 de Noviembre de ese año.

Al año siguiente el Sr Borja solicita permiso para instalar en el paraje denominado "Fondo de Piqueres, una máquina excavadora, marca RUSTON Nº 4 para llevar a cabo los trabajos de desmonte y extracción de tierras, como así mismo la carga de éstas a los vehículos de transporte, cuyas tierras son necesarias para atender a sus fábricas de cerámicas"




Vistos los informes por el Ingeniero Municipal y la Comisión de Fomento se autorizó a lo solicitado el 18 de Febrero de 1944.

Laguna


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Sobre el terreno quedan vestigios de los trabajos canteros realizados en el pasado, algunos de ellos difícilmente identificables para profanos en la materia.
En los terrenos situados hacia el Oeste de la vía del ferrocarril están los vestigios de la cantera "Maria Teresa" y "La Peña".
Se pueden observar restos de antiguas edificaciones. Llama la atención unas hileras de muros realizados con sillares extraídos del mismo lugar perfectamente labrados y encajados como un "tetris".




Hay también una estructura que, a expensas de una opinión mejor, parece una fuente... (¿?)



Este debió ser el lugar donde se preparaba y manipulaba el material una vez extraído.
En lo alto de la loma hay una balsa con 4 compartimientos y restos sobre el terreno de tuberías de fibrocemento.
Al otro lado hay grandes cuevas artificiales; posiblemente usadas como almacenes.

Balsas. al fondo zona de extracción y canal de levante


Polvorín de la Finca Lo Bueno



En el espacio que nos ocupa figuran además otros elementos muy representativos relacionados con la guerra civil española: los dos nidos de ametralladoras visibles en lo alto de dos lomas y el polvorín situado en la Finca Lo Bueno, a escasos metros de la casa, donde se distingue claramente el pararrayos sobre una pequeña elevación.
El polvorín fue propiedad particular de la razón social "Francisco Ramón Borja S.L". Tras la disolución de la misma, la Cerámica La Florida domiciliada en la Avda de Maisonnave, nº 28, de nombre de su gerente D. Antonio Marhuenda Guijarro, solicita el 11 de Febrero de 1960 autorización para el funcionamiento del mencionado polvorín.
En la visita realizada por el Arquitecto Municipal, dictamina que el arsenal reúne las debidas condiciones de solidez, ventilación e iluminación y que no debe haber inconveniente en conceder la autorización de apertura. Finalmente tras los informes del Ingeniero Municipal Industrial, y de Sanidad, la Comisión Informativa y la Comisión Provincial de Servicios Técnicos, se acuerda conceder la licencia el 29 de Enero de 1965.


Plano del polvorín

Nido de ametralladoras


Conclusión

Este artículo pretende mostrar una visión actual del paraje y de lo que fue en el pasado.
Si se realiza el proyecto donde se incluyen zonas verdes, edificios, Ikea, etc... con total seguridad que muchos elementos citados aquí desaparecen y formarán parte del olvido.

Fuentes Consultadas

- Archivo Municipal de Alicante
- El Gault del Hondo de Piqueres. Daniel Jimenez de Cisneros
- Igme. Estadística minera







lunes, 19 de mayo de 2014

EL PANTANET Y LA FUENTE DEL MERLANCHERO (ALCOY)

Creo que sobran los comentarios para ensalzar el extraordinario paisaje, y mas en esta temporada, del entorno del carrascal de la Font Roja.
Una vez mas he vuelto a las tierras situadas al Norte del parque, en la umbría. En la ocasión precedente se trataba de un itinerario circular pasando cerca de grandes Masías, con sus fuentes, algunas de ellas todavía vivas, en un panorama donde se distingue claramente el contraste del carrascal con las grandes extensiones de campos de cultivo cuidados con esmero. Click en el enlace:  Umbría de la Font Roja.
Esta travesía discurre a través de dos barrancos, remontando sus cauces, aislado de sendas y caminos, para observar una vez mas este paisaje y sus elementos vinculados directamente con el agua.

El Barranco del Pantanet es tributario del Río Troncal o Polop. Tiene una pequeña pero interesante infraestructura hidráulica prácticamente desconocida. A 600  metros siguiendo el cauce de la rambla hasta el Río del que es afluente, hay situada, una presa para retener las aguas que discurren por la barrancada formando un estanque.

El Pantanet

En su coronación tiene una anchura de 23,50 metros y en su vertiente izquierda tiene un aliviadero para achicar las aguas sobrantes.
El vaso del estanque está colmatado por su falta de drenaje. La maleza impide ver en parte el alcavón por donde salían las aguas destinadas al riego.
Por su modestia se puede interpretar que el uso de estos caudales fueran destinados para uso particular, posiblemente para amerar las tierras de la finca del Azafraner sin otra pretensión mayor.
Hay una acequia que nace de la parte inferior del dique y que avanza excavada en la roca hasta una pequeña balsa, apenas visible. Desde la alberca parte otra reguera que continua siguiendo la cota de nivel, rodeando una pequeña loma hasta unos bancales, donde desaparece.
En el margen derecho del embalse, a escasos metros, se encuentra un manantial de aguas potables: La fuente de la Parra.


Fuente La Parra y conducción de aguas en desuso

Hay un pozo cerrado con una compuerta, una pila y un pequeño lavadero. Por encima de él hay un registro tapado con una plancha metálica del Ayuntamiento de Alcoy.
Desde aquí parten dos conducciones: una que pasa al lado del aljibe ya sin uso, y otra, que se dirige hacia la finca del Azafraner.

Continúo ahora aguas arriba lo mas cerca posible del cauce dejando atrás este lugar sereno y apacible. En algún punto se oye correr el agua. En ocasiones se puede deambular por el mismo lecho rodeado de la vegetación típica del carrascal y de la sierra de Alcoy. Pinos compartiendo terreno con encinas y multitud de plantas espinosas.

Vista del Pantanet aguas arriba

Hay muestras evidentes tanto aquí como en el barranco siguiente de la gran población de cabras salvajes y jabalíes, a juzgar por las huellas, excrementos y tierra removida en busca de bulbos y raíces.
El barranco asciende hasta los Morros de Vistabella. Aquí empiezan a aparecer restos de muros de contención de piedra en seco de antiguos bancales.
A la izquierda en lo alto, atravesando terrenos privados se encuentra el Mas de Vistabella. Hay una construcción cuadrangular que es la actual vivienda, y otra a su espalda que corresponde a la vieja y original Masía.
Oculto bajo unas enredaderas y protegida por un muro en un bancal, se encuentra la fuente que suministraba a la finca. El agua salía al exterior a través de un extrecho alcavón, y por medio de un surtidor hasta una pila. Al lado hay un lavadero y anexo a él, una pequeña balsa. 
El horizonte que se vislumbra desde este lugar justifica el nombre de la Masía.

Después de una charla con los amables dueños de la propiedad continúo hacia el Mas de Cotet.

Parte trasera del Mas de Cotet

A diferencia de todos los caserones desperdigados por la comarca, el Mas de Cotet  es una vivienda y un establo unidos en un mismo edificio. En los bancales posteriores aún se observan antiguos bancales plantados de olivos, hoy invadidos por la maleza y grandes aliagas.
A escasos metros se encuentra una pequeña balsa arruinada. Por los restos de la construcción dispersos por el camino y los bancales se comprueba también la existencia de un lavadero.
Por encima de la alberca hay un bosque de pinos y encinas en un terreno montuoso y empinado, poniendo en duda que el agua para su llenado fuera de lluvia.
Por proximidad el único manantial existente en el pasado es la ignorada y oculta fuente del Merlanchero.
Hacia el Este de la casa asciende el barranco del mismo nombre. Se puede remontar por el lecho de la rambla en un trayecto bastante empinado en el primer tramo.
A medida que se progresa la pendiente se suaviza ligeramente. Igual que el barranco precedente hay que esquivar constantemente el ramaje enmarañado que dificulta la caminata.

Vista del Barranco del Merlanchero

Las rocas están alfombradas de musgo, la hiedra asciende a lo largo de los troncos de los árboles, la humedad, las hojas secas sobre el suelo y el silencio, ofrecen una vista misteriosa del bosque.
En lo alto, cuando el terreno ya no es tan abrupto y se allana, en un punto a la derecha está la vetusta fuente.
Está seca. En el pilón vertical hay unas letras grabadas casi ilegibles del Ayuntamiento de Alcoy.
El agua fluía al exterior por una caño hasta una pila y de ahí a una balsita. Frente a ella se observa una tubería de hierro enterrada y, teorizando, en dirección a la balsa de El Cotet.


Fuente del Merlanchero

Evidentemente este no es el camino mas accesible para llegar a la fuente. Desde el GR-7, en el tramo que une la ermita de la Font Roja hasta el Pla dels Galers nace una senda no muy evidente por su poco tránsito, hasta el manantial.

martes, 6 de mayo de 2014

LA FUENTE DE LA PINYOLENCA

La fuente de la Pinyolenca esta ubicada en la ladera de la sierra del mismo nombre, en el municipio de Elche. Está en un lugar algo apartado de rutas convencionales y no parece que esté muy frecuentado.
Para visitarla hay que subir por el camino del Pantano en dirección al Racó de la Morera. Unos 800 metros antes de llegar al Racó giramos a la izquierda por el camino que conduce a las antiguas canteras de arcilla, donde justo enfrente, circula el canal de derivación del embalse.
Cuando ya llevamos 485 metros por el camino de tierra desde la intersección, continuamos a la derecha por una senda que continúa ascendente por el margen derecho de una pequeña rambla donde hay restos de bancales y árboles autóctonos.
A 800 metros hay una casucha con signos de abandono. Al Norte a escasos metros debajo de una peña se encuentra la fuente.
El agua sale de una mina a la que se accede por una pequeña escalerilla trabajada sobre el terreno y es encauzada hasta una balsa. La salida del agua actualmente está taponada por un carrizo. 

Bocamina
Bocamina
 La balsa es rectangular de 12 metros de larga por 3,50 metros de ancha. Teniendo en cuenta su capacidad se puede deducir que el caudal de la mina no era excesivo y el agua era usada para el riego de una pequeña huerta y para cubrir las necesidades básicas de sus dueños.
Por los materiales empleados en su construcción se puede suponer que no es muy antigua y que se usara también como piscina.

Balsa

En la fotografía de abajo se puede ver el entorno de la balsa en un primer plano y la fuente al final, rodeadas de maleza.


De la balsa nace una acequia construida en su mayor parte de ladrillo y bobedilla, que continúa por la vertiente izquierda de la rambla, convertida en el pasado en campo de cultivo, en dirección sur, donde pierde su pista en las proximidades del acueducto.

Acequia y partidor fabricado con ladrillos
Canal de derivación cruzando la rambla

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En este paraje del mismo modo que la fuente de la Pinyolenca, existen otras de los que todavía afloran agua, pero permanecen abandonadas con maleza y carrizo a su alrededor.
En el mismo camino del pantano esta la Font de Ripoll. A medida que nos aproximamos se oye el murmullo del agua al caer en una balsa; y ya en el Racó de la Morera esta la Font del Pí, que adopta su nombre por el gran pino situado a escasos metros de la salida del agua.


Fuente y balsa de Ripoll


Este lugar está íntimamente vinculado con el agua por la presencia del pantano, el gran canal de derivación, los acueductos de las aguas potables desde Aspe y por estas pequeñas fuentecillas, que aunque su caudal fue modesto, sirvió y contribuyó a la supervivencia de pequeñas huertas y de abastecimiento a personas y animales.

Ubicación de las fuentes:

Imagen Google Earth